Reviews

Smiles and Pointes

Enrique Herreras, Valenciano
Posted on

Valencia, Spain

Esta representacion de la compania neoyorkina Les Ballets Trockadero tiene un punto didactico.  Los bailarines nos ensenan claramente, convincentemente, que solo se puede hacer parodia del ballet clasico conociendolo profundamente.  Asi occurre.  Este Ballet, que nacio en el Off-off Broadway, a mediados de los setenta, con el fin de parodiar la danza clasica, posee un gran sentido del humor pero sin dejar por ello de llegar al maximo en su perfeccion tecnica.  Asombrosa, radiante y supersonica tecnica, diria con mayor empaque, con la que nos deleito este grupo testosteronico (solo esta formado por varones) con algunas de las coreografias mas emblematicas de la historia del ballet clasico.

Emblematicas que, en sus manos, adquieren otro punto de vista (como ver a hombres corpulentos de puntillas y con el movimiento de los brazos dignos de cisnes o de hadas, y con un deslumbrante control), ya que siempre se les anade, a la coreografia tradicional (muy respetada en su esencia), un porcentaje de comedia, un paso a destiempo, una mirada y un gesto de mas, un caida esperada al lado de otra inesperada, como algunos pasos que surgen de improviso.  Un punto de mas pero sin perder nunca el ritmo.  Esto es lo mas asombroso.  Como lo es, sin duda, que llos bailarines demuestren todos los virtuosismos, habidos y por haber en este tipo de danza.  Y unas notables dotes interpretativas.  Bailarinese totales, como lo es Fernando Medina en una siempre sorprendente Odette (sobre todo en el momento de la muerte, antes de caerle las plumas).

Varones, decia, que han hecho, como bien ha subrayado Guillermo Arazo, la mili de las bailarinas, esto es, miles de puntillas, de ejercicios para radicalizar la flexibilidad, y hacer fouettes, esas piruetas enlazadas a modo de batidora semiautomatica con que las bailarinas terminan sus mas apabullantes variaciones.  El caso es que Robert Carter, en Paquita, llego a realizar, si no me equivoco, treintaidos seguidas.  Impresionante.

No todo – saltos, puntas, giros, pas de deux excelentes…es especular en estos perfectos drag queens del ballet clasico.  No todo es gusto por la farsa y cierto toque de pastiche surrealista, sino que se nota amor y gran conocimiento de un genero.  Y tambien se nota que se sienten muy a gusto en su juego transgenerico, enfundados en delicados y vaporosos tutus.  Se lo han ganado a pulso.

by Enrique Herreras   Translated by Laura Mas 

This show of the New York company Les Ballets Trockadero de Monte Carlo has a didactic point.  The dancers show us clearly, convincingly, that we can only do parody of ballet if we know it deeply.  This company has a great sense of humor but without forgetting to bring it to the maximum technique of perfection; amazing, brilliant and supersonic technique.  This “testosteronic” group offered some of the most important and essential  dances of the classical ballet.

Essential dances that, in their hands,  take us to another point of view.  They always add to the original choreography a percentage of comedy: a step out of place, a look, a gesture on top,  some steps that we did not expect,  one step ahead, but without ever losing the rhythm.  This is the amazing quality.

They show all the virtuosic male dancing and also their talent for acting, making them  complete dancers, like Fernando Medina Gallego.  Robert Carter did, if I am not mistaken, 32 fouettes: impressive.  Not everything is spectacular in those perfect drag ballerinas.  Not everything is farce and some touch of surrealist pastiche…it is also about love and a deep understanding of the field:  they have earned their place in dance.